Sobre la Reforma Educacional: Me Preocupa la Educación Pública

Fernando Palacios Flores Director Escuela Fernando Baquedano

Profesor de Estado de la U. de Chile, con estudios básicos en una escuela pública y egresado de un liceo fiscal. Funcionario del MINEDUC durante 5 años y actual director de un establecimiento municipal. Tengo a mi cargo cerca de 900 alumnos y casi 120 funcionarios. Me preocupa la educación pública.

El año 1981 cuando se realizó la municipalización, se impuso, a nadie se le consultó, ni siquiera a los alcaldes, entonces designados por la autoridad. De ahí en adelante con la facilidad para crear colegios privados y las pocas exigencias a los  sostenedores particulares, se inició la destrucción de la educación pública. En democracia, por los pactos y los consensos, no mejoró la situación. Se instauro el Financiamiento Compartido que institucionalizó el copago, aumentó la segregación y la selección de alumnos se transformó en normal.

El SIMCE fortalecía y promovía la educación privada al usarse como forma  de publicidad para estos establecimientos que obtenía mejores resultados gracias a la selección de alumnos.

El año 2006 la situación reventó. Ese año los estudiantes de Enseñanza Media y después los universitarios, se tomaron los colegios y marcharon por una educación pública gratuita y de calidad. Cayó el ministro Zilic y los que vinieron engañaron a los alumnos con  una Comisión de Educación de casi 80 integrantes que terminó en una LEGE que no cambiaba nada. El gatopardismo puro. Famosa y recordada es la ceremonia en que Pedro Montt y otros, levantaron  los brazos tomados de la mano.

Hoy  la situación es diferente. La Concertación perdió el gobierno, se re articuló, hizo un análisis, aprendió y se transformó en la Nueva Mayoría. Bachelet fue electa Presidenta de Chile con un Programa que como eje central tiene la Reforma Educacional, con una Reforma Tributaria como elemento importante para obtener los recursos para esta reforma (y para salud).

Claro, el problema es la calidad de la educación pública, pero ésta depende de un contexto, de factores sociales, culturales, políticos y económicos imperante en el Chile de hoy. En este país, el más segregado y desigual de la OCDE. Donde hay educación pública de municipalidades urbanas y rurales, de comunas pobres  y ricas, con alcaldes cultos e incultos, interesados en el tema o no interesados.

Y por otra parte, tenemos educación particular subvencionada con fines de lucro y sin fines de lucro. Una gratis y una con copago. Y la con copago, para todos los estratos económicos y niveles de la sociedad. Por ahora no toquemos la educación privada pagada de elite.

El diagnostico anterior obliga a pensar y realizar una profunda Reforma Educacional. Que la aborde estructuralmente. Esto necesariamente rompe esquemas, toca intereses y afecta a distintos sectores, laicos y religiosos.

Hoy, se ha producido una articulación entre los partidos de derecha, los medios de comunicación vinculados al empresariado (que son casi todos), la iglesia católica y los sostenedores privados en contra de los proyectos de ley que ponen fin al lucro, a la selección y al copago.

El Gobierno debe tener la claridad que no puede echar pie atrás. Ha creado muchas expectativas, ha sembrado muchas esperanzas, le ha dado un nuevo aliento a todas esas familias que no pueden elegir un colegio para sus hijos, a todas esas familias que tienen hijos con problemas de aprendizaje que la educación privada no recibe, ni atiende, aún recibiendo recursos del Estado, vía subvención. A todos esos niños que tienen problemas de adaptación, que son inquietos, hiperactivos o con dificultades familiares.

Por una educación pública, fuerte, de calidad, gratuita para todos los hijos de Chile, por una educación particular subvencionada inclusiva, que no discrimine, que no segregue ni seleccione con fondos estatales. Para que todos seamos un poco más hermanos, un poco más iguales en este mismo país, es imprescindible seguir avanzado y realizar la Reforma Educacional como el pueblo la pide y como la Presidenta se comprometió.

Fernando Palacios Flores
Profesor de Estado

Administrador Educacional
Magister en Educación

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